Para esta serie, Culeybo recupera pinturas de paisajes rurales, obras de autores anónimos, encontradas en mercados de segunda mano de Puerto Rico, Ciudad de México y Guadalajara. Son pinturas que han pasado de una mano a otra, y que muchas veces son, a su vez, copias de otras pinturas. Paisajes sin un lugar preciso, desprendidos de su origen, que continúan circulando como imágenes de una naturaleza posiblemente romantizada.
Sobre estas obras Culeybo pinta toboganes, piscinas y parques acuáticos imaginarios. Hay algo en estos lugares que interesa al artista: su promesa de un espacio común, de un lugar para jugar, descansar, mojarse, estar juntos. Pero también su paradoja. Para construirlos es necesario intervenir el paisaje, hacer desaparecer algo para producir otra forma de naturaleza, una naturaleza artificial hecha para el ocio.
Entre una pintura y otra, entre el paisaje rural y el paisaje acuático, se abre una pregunta por aquello que todavía queremos conservar, transformar o reinventar. ¿Qué hace que un lugar sea común? ¿Qué tipo de naturaleza imaginamos cuando ya no podemos acceder a ella sino a través de sus imágenes? ¿Qué queda de un paisaje después de haber sido copiado, vendido, reproducido y vuelto a pintar?
Las obras parecen quedarse suspendidas en ese lugar incierto. Algunas han sido selladas al vacío; otras, congeladas dentro de bloques de hielo; otras permanecen como pinturas tradicionales. Son distintas maneras de detener una imagen que, sin embargo, habla de movimiento, de agua, de juego y de tránsito. Quizá también por eso, estos parques imaginarios se parecen a las pinturas de las que surgen: ambos son lugares construidos, imágenes de lugares que no existen, aunque algo de ellos nos resulte extrañamente familiar.
Esta muestra es el resultado de un mes de residencia artítica en Espacio Cabeza, Guadalajara.
texto cuarorial por Marco Valtierra, Curador de Espacio Cabeza
En esta me percato: de todos los productos y servicios que actualmente consumimos y proveemos, la confección de alimentos y el mundo culinario, es la única industria que venera un punto de vista basado en tradiciones y un proceso de confección altamente laborioso. Esta percepción no es necesariamente positiva, sigue siendo un producto y sigue siendo un punto de vista comercializado y explotado por el capitalismo. Eso dicho me gusta cocinar porque me gusta comer e independientemente de cómo esto se traduzca desde un punto de vista comercial, el aprecio general por la comida como producto de consumo, es solo venerado por mano de obra y amor. En mi opinión, la comida aqui la presento como “legado humano” y protagonizando ese legado, un producto casi omnipotente, es el Pan. Al contrario de todo lo que hoy día está arropado por la inteligencia artificial (IA), el pan es producto de nuestra Imbecilidad Orgánica (IO).
El monolito, es del mismo tamaño de una “export soda” en vida real, y bien grande en proporción a su alrededor. Es una exageración imaginaria del monumento que se le puede dedicar al trigo refinado y su versatilidad como “legado humano” en un mundo cuando posiblemente ya no existamos.
A la izquierda Miopia: un semi-etrato de mi abuela Áurea fuera de foco detrás de unaímorcilla muy enfocada. A ella le encantaba la morcilla y también estuvo casi ciega durante sus últimos 10 años. La diagnosticaron con “wet macula”. El efecto de enfoque vs. el desenfoque, lo hice como una metáfora visual entre el “Yo” como identidad y el “Yo” como legado. Es un díptico con Hipermetropía (derecha). Hipermetropía: es literalmente lo contrario a la Miopía, tanto la condición como el concepto de la pieza.
Aunque el alimento protagonista de toda la serie es el Pan, como comida y legado trascendental de toda la humanidad, el nacimiento del pastel fue el comienzo de la serie, ya que la apertura de un pastel es un proceso de mucho entusiasmo y fastidio al mismo tiempo, es un proceso de mucha nostalgia y sobretodo, tradición. Es bien simple; Los pasteles son bien ricos y son bien difíciles de hacer y de servir, pero por generaciones los seguimos haciendo, consumiendo, son un símbolo de orgullo a nuestra cultura y documentar el proceso de su apertura en pintura me parece super importante en cuanto al tema.
Esta pieza retrata de manera ambigua a Jesucristo en la forma de una pizza. La pizza teniendo como ingrediente principal tanto en su confección histórica como en esta muestra, “el pan!”. Personalmente soy religiosamente ignorante y soy completamente incapaz de tomar cualquier conversación en cuanto a la biblia o a dios con fundamento y sin un constante tono de interrogación. Tampoco tengo un genuino interés en estudiar temas religiosos y mucho menos católicos. Por lo tanto, en el momento de pintar algo sobre el pan y su relación histórica con Jesus, tengo que inclinarme por un tono satírico y un poco clichoso. En fin, el pan es bien importante en conversaciones cristianas y los peces también (camarones), y me imagino que la gente habla de esto en lugares cerca del vaticano en Roma donde se come bastante pizza. Amen.
El figurín de la gallina en tarima con telón esmeralda, es un homenaje al gusto kitsch de modelar en cerámica distintos animales que proveen alimento a nuestra dieta para almacenar algún otro alimento y su vez decorar la cocina. Si acostumbramos a consumir leche de rata, me imagino que tendría una jarra en forma de rata para guardar mi cereal, pero esa no es la norma así que guardo mi cereal en una jarra con imágenes de vacas. De eso parece ser esta pieza...
Esta es la ilustración de una robota venerando alimentos entre sus brazos, en un futuro de escasez como si en una tienda de antigüedades se hubiera encontrado una colección de tamagotchis en el 2026. Como referencia utilicé la fachada de C3P0 y su pose es parecida a la de la Mona Lisa; inesperadamente terminó pareciendo a Juana de Arco. Me encantó eso. Aunque es una robota, esta parece poseer la habilidad del embarazo, ya que claramente está lactando. Este hace referencia la teoría de que el humano es reemplazado por su propia invención.
Esta visión rayos x de Gallina Hen, revela que esta guarda un bebé. La pregunta clásica sobre quién vino primero: el huevo o la gallina? Pero también señalando hasta que medida podemos llegar empleando otras especies domesticadas para suplir servicios humanos. Nuestra leche no es nuestra leche, nuestros huevos se los pagamos un comerciante que se los quita a una gallina,etc. No es una pieza sobre imponer un punto de vista ecológico o humanitario, es una reflexión a la posibilidad de in vitro dentro de una gallina y nuestra capacidad de actuar ante esa posibilidad. El posible mercado de una gallina ponedora que me supla huevos para el desayuno por 7 años, luego la empleo para in vitro y cuando nazca Catalina Mary Gonzales, hago unos nuggets empanizados gluten free de la gallina quien la cargo por 9 meses. Tremendo producto.
“Breaking Bread” es una expresión en inglés que no tiene un equivalente literal en español. Sin embargo, al cortar un pan sobao para hacer un sándwich, la pequeña sección de pan que queda sin cortar funciona —de manera bastante literal— como una bisagra conveniente que mantiene el relleno en su lugar mientras permite que el sándwich se abra y se cierre. Es sorprendentemente similar a un relicario: ese clásico amuleto o medallón que resguarda recuerdos queridos y hermosos.
Siguiendo esta idea, este pan en particular contiene en su interior una llama titilante —que representa el orgullo como invención humana— junto a un sonograma (que hoy en día muchas veces parece un pequeño panecillo); porque los bebés, los niños y la juventud de hoy son, después de todo, ¡nuestro futuro! Qué tierno. :)
El autorretrato de una morcilla, es un autorretrato medio darks. Es esencialmente como me veo en un reflejo existencial. Soy literalmente un saquito de carne lleno de harina y sangre desparramado en el horizonte viendo todas las cositas lindas que colecciono, impotente e indefenso. La morcilla siendo una comida media controversial y de mucho desdén, es sorprendente lo antigua que es, lo difícil que es su confección, no es lo más saludable, pero también trascendental. Todas las cualidades de una morcilla la hace difícil de entender su larga existencia en nuestra dieta actual. Y sobretodo, pienso que es super linda de pintar.
Esta es la actualización satírica de la clásica y añejada pirámide alimentaria, ahora reutilizada como un gabinete de tereques, que incluye una colección representativa de consumo general, y no solo alimentario.
Comenzando por la base de carbohidratos tenemos: el sustituto a la harina y prostituido coliflor, los protagonistas en la parafernalia del gluten el Pillsbury Doughboy y el Muñequito de Jengibre, a “Clay”, la plastilina amarilla maestra de ceremonia entre programas de Disney Channel Manara, minutos caucasicos (crackers), un croissant y uno que otro tereque para lanostalgia.
Al nivel secundario de frutas y vegetales, tenemos: Un guineo porno, un ramillete de uvas, la berenjena muy importante en los emojis gay, las aceitunas verdes porque los martinis están de moda y unos jarritos plásticos llenos de azúcar y colorante artificial para el consumo infantil.
El tercer nivel de lácteos y proteínas presento: unos carnosos labios rojos, una mano con unas masticadas y cuticulosas sujetando un tampón inflado en periodo. Y el óptimo alimento de los humanos para los humanos, leche materna! (no volví a pintar la leche, pero whatever, es una mujer, de lo más bonita, y su cara está sustituida por una visión casi microscópica de un pezón.
En fin, la serie visualmente incluye comidas, retratos, objetos, paisajes, etc. con el fin de obtener una estética provocada por inteligencia artificial. Ninguna de estas composiciones fueron creadas por AI. También es importante mencionar los tres alimentos protagonistas, siendo el Pan, la morcilla y el pastel. Básicamente el Pan es nuestro legado, La morcilla es yo, nosotros, ustedes, todos, la gente, etc. y el pastel es la tradición.
documentación de piezas por José López Serra, Director y Curador de Galería Hidrante